Me fui un rato ...

Me fui un rato, al país de los Caramelos ...
... donde el pasto me acaricia la cara, desenreda el pelo y besa pensamientos, 
donde las flores son gomitas de colores y los arboles esbeltos como palitos de la selva.

Me fui un rato, al país de los Caramelos ...
donde me encuentro frágil y fuerte a la vez, abrazada a la cintura del mundo y
sumergida en el recuerdo de unos ojos que dejan que me derrita y desprenda ...

Me fui un rato, al país de los Caramelos ...
donde me alejo y me siento,
canto mantras y confío,
bajo escalones y rezo. 

Me fui un rato, al país de los Caramelos ...
donde la energía fluye de manera natural, 
me fusiono con la naturaleza,
y donde el sol es mi gran caramelo de miel.


Elegir mi paisaje.

Si pudiera elegir mi paisaje
                                                                de cosas memorables, 
mi paisaje de otoño desolado
,elegiría, robaría esta calleque es anterior a mí y a todos.

Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.

Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.

Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer que arrastran 
a mis ojos lejos de la ecuación dedos incógnitas.

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

Ah si pudiera elegir mi paisajeelegiría, 
robaría esta calle,esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

(Mario Benedetti)

Tiempo eterno.


Jardines por todas partes, sea un sueño que soñemos 
-verde que te quiero verde-
Coro que todos cantemos a este mundo de cemento. 
Donde nos llenan hoy dia, le sembraré mil semillas que nos devuelvan la vida…

 Le cantaré con los angeles, para verlas germinar
Serán semillas de amor, serán semillas de paz… 
Y mientras abrazados resonaba las palabras de Juarroz:
"El amor empieza cuando Dios termina, y pensando que y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas, comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte"

Amo este momento y tu cuerpo” dijo en la mixura perfecta de las almas, cuando sin querer de pronto el espíritu se escapaba en una lagrima mía.

Te voy a extrañar y yo a vos” ocho fuertes palabras quedaron resonando en mi cabeza por minutos después. Susurraron ambos, atrevidos amantes de quincena. En busca de la miel de la colmenta dentro de cada segundito de placer.

Algo de mi se va con vos, y algo de vos se queda en mi” -tal vez mis ganas- tal vez el alma misma.

Nos abrazamos y es hora de irnos ... 
-momento que ninguno espera-

En el momento del último adiós siempre el corazón late más rápido.
Como si supiera por alguna señal extraña del ser que llega tarde a algún lugar 
no sabemos bien a donde todavía, pero como si así fuera- 
y se acelera, se acelera.
Llega el abrazo, la mirada con una sonrisa extraña, oculta un poco, como queriendo decir nada y todo a la vez, ese todo que sabemos (porque está llegando el momento) no vamos a decir por mucho tiempo.

Sos tan conciente de que los ojos, segundos después de dar la vuelta saldrán del plano real para sumergirse y entrar flotando en el plano del recuerdo.

El tiempo es eterno en nuestras manos, no me sueltes, entremos en este trance, el tiempo se derrite y vuelve a nacer en este universo que hoy una vez mas conspira hacia el encuentro, pronto, 
otro re-encuentro.